viernes, 17 de enero de 2014

le pedimos un oceano para desatar los nudos

papel araña celeste pastel (horrible diría ella) papel con ojos ondulados y con un misterio fino de 84 páginas. el colectivo me hamaca, la caligrafía se pone rebelde se organiza y lucha por la educación y acepta mi regular irregularidad potenciada por suspensiones que anuncian el mareo. me fijo de nuevo. prendo la luz. abro el cierre. meto la mano en el bolsillo de arriba. esta la billetera. esta también el documento. guardados donde los dejé. son objetos bien domesticados. todavía queda la estela de aristas de la terminal y el stress que toma forma de paranoia material. la planta de botnia se veía majestuosa desde la aduana. el olor tenia el punto justo de tóxicos  correspondiente a los códigos ecológicos. más de eso implica cortar puentes. menos es ineficiente. los precios del free shop nos anuncian que el arroz va a ser nuestro mejor aliado. llevamos todas las provisiones que necesitamos. a la banda solo le pedimos un ratito de tierra para poner la carpa y un océano para desatar los nudos. somos viajeros con barcos mochilas de 80 litros y estacas para malgastar.


.             .. 
el juego de la vigilia: 
en el entresueño constante de los viajes
habita el país de la locura volátil
el insomnio boca arriba
y las imágenes semi cama que suceden
otra tras una
y el núcleo de la espiral
empieza en cualquier momento
y termina en tu boca
..     .

mi panza refusila se ilumina el caracolectivo se escucha el trueno del hambre que tiene todo ese aire mojado. voy a buscarlo a ese aire de mar como una cura de sueño, una vieja idea de otro siglo. ahora estudio el silencio relleno de cuarenta y cinco sueños simétricos festejando en un pasillo iluminado con tiras led. en el sueño de ella eramos tiras led y todo el resto era en blanco y negro y yo me reía y me iba. en el mio ella se iba y yo la buscaba buscaba la buscaba y era en color de otra década. me escondo en la burbuja de madrugada que me protege de los misterios pesados. percibo el amanecer que trepa arañando los vidrios llenos de vigilia. en mi asiento de lado del pasillo llega después pero yo le doy cuatro pesos de propina a los ojos de la mente para que llamen al sueño antes que el día termine de empezar.

2 comentarios:

Clara Caballero dijo...

No me da vergüenza (pero mañana si) decir que me pase un rato leyendo tus cositas, y que me gustaron mucho. beeellloooo lo que escribis! y muy divertido, sobretodo a las 3.14 de la mañana.

Flor dijo...

Muy lindo

Saludos!